Para empezar a contar mi historia con el Aikido, tendría que hacer, como en las series que vemos en la tele, un pequeño repaso del capitulo anterior (juro que no va a ser largo). Entonces acá vamos: El fin del 2009 me encontraba tomando una decisión rara, después de casi 10 años dejaba la practica de un arte marcial (podría contar los pormenores o el porque pero en este momento no vienen al caso) y no sabia que rumbo tomar, solo sabia que quería empezar a practicar algo distinto Así que después de idas y vueltas me decidí por el Aikido (hasta acá el resumen).
Empecé a practicar en un dojo a pocas cuadras de mi casa, que encontré después de investigar bastante.
Me acuerdo que el primer día fui con más incertidumbres que certezas y sin saber con que me iba a encontrar. Desde la primera clase en la que siempre uno se siente sapo de otro pozo hasta hoy, todos y cada de uno de los que son parte del dojo me hicieron sentir uno más.
A veces las cosas no resultan como uno quiere y a veces suelen ser mejor de lo que uno esperaba, pero eso es a mí entender la verdadera práctica y ahí es cuando nos damos cuenta que estamos en el camino, la buena practica y el aprender tiene mucho que ver con la gente que uno elige para andar este largo recorrer de las artes marciales.
Así que si me dejan voy a dejar un agradecimiento a todos con un precepto en el cual se basaba el arte marcial que yo practicaba “Jihi no kokoro”, que significa “corazón benévolo”, entonces gracias a todos por sus corazones benévolos y por dejarme ser parte su Dojo (o mejor dicho como me dijo el sensei la primera clase “este también es TU dojo”).
Luciano GONZALEZ
Mukyu
SHOSHIN Dojo
viernes, abril 23, 2010
Mi experiencia en aikido, de Luciano GONZALEZ
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jueves, abril 22, 2010
Relación Sempai - Kohai
El SEMPAI (Guia) es aquel estudiante avanzado, con más años de práctica y acumulación de conocimientos.
El KOHAI (Aprendiz) es el estudiante que recién comienza y que tiene menor experiencia.
A fin de lograr el avance del KOHAI un SEMPAI le marcará el camino a seguir (BUDO), con puntos claros, paciencia y dedicación, a fin de que el KOHAI siga un camino de sabiduría, justicia, verdad y compromiso.
Este mecanismo ha permitido a lo largo del tiempo, la transferencia de experiencias y sabiduría así como también la expansión del conocimiento a fin de mantener vivo el arte a enseñar.
También así, el recorrer el camino juntos, permite un beneficio de ambos. El KOHAI se ve beneficiado por la experiencia y sabiduría del SEMPAI, y el SEMPAI aprende nuevas cosas del KOHAI siendo que cada persona es única y puede enseñarnos muchas cosas nuevas.
Honores y Privilegios
* El Sempai debe ser el alumno más respetado por sus compañeros pues en el reposa la confianza de los instructores. El ser Senpai no tiene nada que ver ni con el grado técnico que se posea ni con la antigüedad o la edad.
* El Sempai tiene el honor y el privilegio de cuidar el Kamidana (Altar), vigilar que siempre tenga todos los elementos en perfecto estado y encender las velas y el incienso en el inicio y el final de la clase.
* El Sempai dirigirá el saludo de los alumnos (pronunciará las frases pertinentes) al inicio y final de la clase.
* El Sempai será el encargado de realizar el saludo de inicio en caso de que el instructor no este presente o sea la hora de inicio de la clase y este no haya llegado. A continuación designará al alumno de mayor grado de entre los presentes (o a otro de su eleccion) para que tome las riendas de la clase o las tomará él en caso pertinente.
*En ausencia del Sensei el Sempai tiene autoridad absoluta en el dojo, y su palabra ha de ser escuchada y respetada como si del mismo sensei proviniera.
Derechos y Obligaciones
* El Sempai es el nexo de unión entre los alumnos y los instructores.
* El Sempai recoge las dudas, preguntas, deseos, peticiones, quejas y cualquier observación de los alumnos y las transmite a los instructores.
* El Sempai es el responsable de que se cumplan las normas del Dojo y así lo exigirá a los alumnos. En este sentido deberá avisar al alumno que falte a alguna de las normas para que se atenga a ellas y en caso de no cumplir lo pondrá en conocimiento de los instructores.
Aclaración: Seguramente pueden hacerse modificaciones en este texto, pero a grandes rasgos nos da una muestra de o que es la relación sempai - kohai en un dojo de artes marciales.
miércoles, abril 21, 2010
Reglas del SHOSHIN Dojo
RECUERDE QUE USTED ESTA EN UN DOJO DE AIKIDO. SIEMPRE ACTÚE DE MANERA RESPETUOSA CON TODOS SUS COMPAÑEROS DE PRÁCTICA. CUIDE SUS ACCIONES DE MODO DE NO MOLESTAR A OTROS.
REGLAS DE HIGIENE
REGLAS PARA LA PRÁCTICA
REGLAS DE HIGIENE
- es responsabilidad del practicante mantener el dojo limpio. Dojo siginifica literalmente "lugar de iluminación". Este debería ser un lugar para misogi (purificación) y para nuestro trabajo personal sincero;
- por favor, mantenga sus uñas (y especialmente las de sus pies) limpias y cortas. Podría lastimar y lastimarse durante la práctica; mantenga su uniforme limpio, en buen estado y libre de olores ofensivos;
- no practique con ningún tipo de heridas sin la debida protección.
REGLAS PARA LA PRÁCTICA
- cuando entre o salga del dojo, deberá saludar en dirección de la imagen de O´Sensei, el kamiza, o el frente del dojo. También se debe saludar al entrar o salir del tatami;
- no se permiten calzados dentro del tatami;
- esté a tiempo para la clase. Los alumnos deberían estar alineados y sentados en seiza a la hora oficial de comienzo de la clase. Si por alguna razón llega tarde, espere a que el instructor le de permiso para unirse a la práctica;
- si por alguna razón debe dejar el tatami durante la práctica, diríjase al instructor y pídale permiso;
- siempre que deje el tatami, salude antes de hacerlo;
- evite sentarse en el tatami de espaldas a la imagen de O´Sensei. Tampoco se apoye en las paredes o se siente con sus piernas extendidas. (O bien en seiza o con las piernas cruzadas);
- quítese relojes, aros, anillos y otras joyas antes de la práctica ya que pueden engancharse en el cabello de su compañero, la piel, o la ropa y lastimarse usted mismo o a su compañero. Se recomienda que en la medida de lo posible, también se dejen los anteojos;
- el tatami jamás debe ser utilizado como área de descanso o para conversación, salvo expresa autorización de Sensei (ej: días de fiesta);
- no lleve comida o bebidas al tatami ni al área de observación en horas de práctica;
- mantenga la conversación durante la clase a un mínimo. El tema de conversación debería estar restringido a uno solo: Aikido;
- siempre diríjase con respeto al instructor. Utilice la forma correspondiente para hacerlo: Sensei, Shidoin, Fukushidoin o sempai, según sea el caso. Aunque el instructor sea conocido, amigo o familiar suyo, nunca lo llame por su nombre de pila;
- no hable mientras el instructor está mostrando la técnica;
- si tiene problemas con alguna técnica, no grite al otro extremo del tatami llamando al instructor. Primero, trate de realizar la técnica mirando a otros. Si aún tiene dificultades, siéntese en seiza y espere a que el instructor se acerque al grupo en el cual ud. se encuentra;
- por razones de seguridad, respeto y cortesía, es esencial que las explicaciones del instructor se sigan exactamente. Muchas técnicas de aikido pueden ser peligrosas si no se practican con propiedad. Debería enfatizarse en aprender tanto como se pueda mediante la observación y la práctica concentrada, y las preguntas deberían ser hechas cuando son realmente necesarias;
- no tome parte en competencias de fuerza innecesarias durante la clase. Recuerde que las competencias no tienen lugar en el Aikido;
- recuerde que usted está en clase para aprender, y no para gratificar su ego. Tener una actitud de receptividad y humildad (sin ser obsecuente) es lo aconsejable;
- cuando reciba asistencia o corrección de un instructor, salúdelo como corresponde al acercarse al grupo y luego de la explicación;
- nunca corrija a un sempai;
- si durante la clase, el instructor esta ayudando a un grupo próximo al suyo, se considera apropiado suspender su propia práctica para que el instructor tenga espacio suficiente para explicar;
- si por alguna razón debe atender una llamada telefónica, pida permiso al instructor para salir del tatami. Nunca hable por teléfono dentro del tatami.
martes, abril 20, 2010
“Sobrepasando las barreras para entrenar”, por Joe Cavazos
Título original: “Overcoming Barriers to Training” by Joe Cavazos, publicado en Aikido Journal, traducido por Daniel NEVES
“No dejes que las cosas que no puedas hacer eviten que hagas las cosas que puedes hacer.” – John Wooden.John Wooden fue uno de los más grandes entrenadores de basketball universitario de todos los tiempos. Entrenó al increíble equipo de los UCLA Bruins y casi todos los años en que estuve entrenado su equipo ganó el campeonato de la NCAA. La mayoría de los jugadores de basketball en los equipos de su universidad llegaron a jugar en el más alto nivel del deporte – la NBA.
Mi entrenador de basketball de la secundaria solía decirme, “¡Dejá de inventar excusas!” La cita de John Wooden está expresada de manera más elocuente, pero ambos hombres estaban enviando el mismo mensaje. Mi entrenador de la secundaria, Roy Garcia, fue una de las personas más influyentes, quitando a mis padres, que me ayudaron a formar la persona que soy hoy. Por supuesto, son mis decisiones y acciones que tomé y continuó tomando las que determinando mi camino en la vida y las consecuencias.
¿Qué tiene que ver esta analogía con el aikido? Mainichi no keiko – ¡y todas las excusas que he escuchado a lo largo de mis años de aikido cuando preguntados mis compañeros y alumnos de aikido no pueden lograr entrenar! Ellos han utilizado la excusa de cosas que no pueden hacer para evitar que puedan ir a entrenar. Cuando veía a mi sensei, el fallecido Bill Sosa, en los seminarios que dictaba, la primera cosa que me preguntaba era qué tan seguido estaba entrenando.
Cuando comencé a entrenar aikido, el instructor solía enseñarnos que aikido es un “camino de vida”. He escuchado a muchos estudiantes recitar este mantra cuando se les pregunta en su primer examen de kyu, “¿Qué es el aikido para vos?” Luego nunca los volvía a ver otra vez en el dojo, a algunos de ellos nunca! En 2007 celebré 10 años de haber abierto mi propio dojo. Cualquier instructor de aikido que ha estado en el negocio por más de 10 años habrá visto cientos, si no miles de potenciales alumnos de aikido pasar a través de su puerta, quedarse un tiempo, y luego irse. Casi cada uno de esos estudiante disfrutó los beneficios del aikido pero cada uno de ellos encontró una razón para evitar el estudio continuado del arte. Puede que aikido fuera muy difícil, su progreso muy lento, que el entrenamiento estuviera interfiriendo con otra área de sus vidas, que se lesionaran, que el costo fuera muy alto, que encontraran que aikido no funcionaba para ellos en un altercado, etc.
Las artes marciales no son para todos. Si fueran fáciles cada estudiante que hubiera pasado la puerta estaría aún hoy en aikido y sería un candidato instantáneo para cinturón negro. No espero que el aikido sea para todos. Tengo expectativas de que un cierto número de alumnos no dure al año. Honestamente agradezco a cada uno de esos ex-alumnos que han venido y se han ido. Gracias a ellos, los alumnos serios han tenido la oportunidad de seguir estudiando. Aquellos estudiantes ayudaron a pagar el alquiler y utilidades para los muy pocos que han continuado entrenado a través de los años. Nos han dado la oportunidad de trabajar con ukes de diferentes alturas, pesos, estructuras corporales, ataques y actitudes. Esto nos ayudó a forjar nuestro aikido en lo que es hoy.
Los que realmente me importan son aquellos estudiantes que han estado en aikido por muchos años, tiene alguna graduación (nidan o más), y luego misteriosamente dejaron el arte. Encontraron algo más en sus vidas que llenó el espacio que el aikido solía llenar o encontraron una razón para dejar de entrenar. Esto me ha llevado a una teoría: creo que la mayoría de los alumnos de aikido está buscando una razón para dejar. Buscan excusas para no venir a clases: estaba lloviendo, hacía frío, me dolía la espalda (reemplazar por otra parte del cuerpo), mi hakama estaba roto, mi uniforme no estaba lavado, etc. Como un instructor de aikido, es mi tarea anular la razón que tenga un estudiante para dejar, o mejor, crear una razón para que el alumno continúe viniendo a clase. Puede ser que este sea el trabajo real de cualquier instructor de artes marciales, crear una razón para venir a entrenar. Tal vez no sea suficiente tener una técnica impecable, si no tenemos estudiantes que puedan utilizarla.
Volviendo a la idea de las excusas por no venir a clase, aprender a entrenar con dolor o lesiones menores es parte del entrenamiento de las artes marciales. Si te duelen tus dedos, aprende a continuar entrenando con el dolor. Si te duelen tus hombros, aprende a caer en esa situación. Si te duele la espalda, aprende a moverte con tu espalda rígida. Podrías aprender algo sobre ti mismo cuando trabajes con el dolor. “No dejes que las cosas que no puedes hacer eviten que hagas las cosas que puedes hacer.” Es más que sólo intentar encontrar la excusa para no venir a clase, es tratar de encontrar la solución para entrenar diariamente – mainichi no keiko. Parte de este entrenamiento es la mejora personal y encontrar las limitaciones del cuerpo – física y mentalmente. Cuando sabes cuales son tus limitaciones, el próximo paso es sobrepasar esas limitaciones. Sólo puedes encontrar esto a través del entrenamiento diario.
Los shihanes de más alto nivel de hoy entrenaron con dolor, por largas horas, sobrepasaron todas sus limitaciones para convertirse en lo que son hoy. Estoy muy seguro de que muchos de los “guerreros” de hoy nunca hubieran logrado pasar por el “dojo del infierno” de O´Sensei como nuestros shihanes lo hicieron. Nuestros actuales aikidokas hubieran encontrado una excusa para no estar ahí. Quisiera agradecerle a esos shihanes que viven hoy que continúan entrenando para tener algo que pasarnos a nosotros, Estaré ahí –sin excusas!
Houston, Texas
Un alumno de Hiroshi Kato Sensei (Suginami Aikikai)
jycavazos@yahoo.com
www.freewebs.com/acst
Mi experiencia en aikido, de Mariano SARTORI
Agradezco a Sensei Neves por este espacio de expresion
Bueno, les cuento mi experiencia personal en el aikido. Empecé hace casi 6 años en el Ateneo Popular de Versailles. Aunque había pasado por otras disciplinas, desde full contact 1 año y tai chi chuan 3 años, buscaba un arte marcial que no fuera el clásico combate de golpearse sin parar. Buscaba un arte marcial que fuera de defensa personal, que sirviera para estar en buen estado físico, debido a que mi carrera de medicina me mantenía todo el tiempo sentado estudiando y con bastante stress. Buscaba algo mas, no sabía bien qué era, pero buscaba algo más. Recuerdo mi inicio en el APV. Me sorprendió, la forma de caer y giros que hacían los practicantes. Otra cosa que me gustó mucho y que sigo trabajándolo es lo de ser agradecido por cada cosa que sucede durante la práctica, el buen humor y el respeto hacia cada cosa y persona, cosas que en nuestra sociedad cada día se les da menos importancia.
Descubrí en el aikido algo que me sorprendió mucho, que es lo que denomino el arte del combate, donde se veía un practicante atacado por 4 personas y al practicante relajado, en armonía resolviendo cada situación, me encantó.
Con el tiempo aprendí a caer, soporté los moretones, y los dolores musculares. En los primeros momentos visitábamos mucho otros dojos con los que adquirí grandes amigos y otras formas de práctica y estilos.
Luego de estos años me acerqué mucho a la lectura de libros de maestros como Sensei Bull y Sensei Tohei. que me abrieron la mente y lentamente me la siguen abriendo. Trato de aprovechar cada cosa como si fuera la primera vez, donde cada cosa se puede mejorar y pulir. Trato de usarlo en conflictos diarios, situaciones diversas, en la medicina, cirugía y en los pacientes. Queda mucho por aprender, compartir y aplicar.
Un especial agradecimiento a mi Maestro y todos mis compañeros, a todos por igual y de manera diferente.
Bueno, les cuento mi experiencia personal en el aikido. Empecé hace casi 6 años en el Ateneo Popular de Versailles. Aunque había pasado por otras disciplinas, desde full contact 1 año y tai chi chuan 3 años, buscaba un arte marcial que no fuera el clásico combate de golpearse sin parar. Buscaba un arte marcial que fuera de defensa personal, que sirviera para estar en buen estado físico, debido a que mi carrera de medicina me mantenía todo el tiempo sentado estudiando y con bastante stress. Buscaba algo mas, no sabía bien qué era, pero buscaba algo más. Recuerdo mi inicio en el APV. Me sorprendió, la forma de caer y giros que hacían los practicantes. Otra cosa que me gustó mucho y que sigo trabajándolo es lo de ser agradecido por cada cosa que sucede durante la práctica, el buen humor y el respeto hacia cada cosa y persona, cosas que en nuestra sociedad cada día se les da menos importancia.
Descubrí en el aikido algo que me sorprendió mucho, que es lo que denomino el arte del combate, donde se veía un practicante atacado por 4 personas y al practicante relajado, en armonía resolviendo cada situación, me encantó.
Con el tiempo aprendí a caer, soporté los moretones, y los dolores musculares. En los primeros momentos visitábamos mucho otros dojos con los que adquirí grandes amigos y otras formas de práctica y estilos.
Luego de estos años me acerqué mucho a la lectura de libros de maestros como Sensei Bull y Sensei Tohei. que me abrieron la mente y lentamente me la siguen abriendo. Trato de aprovechar cada cosa como si fuera la primera vez, donde cada cosa se puede mejorar y pulir. Trato de usarlo en conflictos diarios, situaciones diversas, en la medicina, cirugía y en los pacientes. Queda mucho por aprender, compartir y aplicar.
Un especial agradecimiento a mi Maestro y todos mis compañeros, a todos por igual y de manera diferente.
Mariano SARTORI
lunes, abril 19, 2010
Primera experiencia en un seminario de aikido
El silencio de doscientas personas mirando al frente, respetando la imagen de alguien que hace 50 años les entrego el legado de un artista, es quizás el hecho que más abrió mi cabeza desde que empezó aikido.
Sumando el hecho de que era mi primera vez en un seminario, junto con recordar que no tenía la entrada estando a 40 minutos de volver a casa y diez de que empiece el seminario, las expectativas que tenia sobre el mismo se basaban en simplemente poder pisar el tatami. Simplemente.
Gracias a Dios, como tantas veces antes el aikido y su gente se encargo de darme a entender, que había subestimado la magnitud de lo que me esperaba.
Capaz, estando acostumbrado a la vida de hoy en día, fui como el principiante, que al ver el bokken por primera vez, se emociona y no puede evitar sentirse aquel samurai de las películas, el de la armadura llena de dragones rojos y pelo recogido en una cola de caballo. Porque así me emocione yo al ver tanta gente rindiéndole respeto no sólo a O¨Sensei , no sólo a los senseis con los que compartimos, sino también a los compañeros, al tatami, y a los ukes como yo, que más de una vez entorpecemos una técnica. El silencio que se formo cuando Sakanashi sensei abrió el seminario, poder ver gente de tantas edades, tantas características, tantos estilos, tantas maneras de ver el aikido, practicando al unísono, disfrutando del hecho de poder compartir, demostrando que en la diferencia reside el aprendizaje, que el compartir con gente distinta nos hace íntegros, insisto en que fue uno de las mas lindas lecciones que me enseño el aikido.
Era la primera vez que escuchaba hablar sobre la armonía no solo en los movimientos, sino también con el universo y con uno mismo, y ver al Sensei practicar me hizo percatarme de por qué se denominan artes marciales. Verlo soltarse de 4 personas que le agarraban el brazo, tirarlos al suelo, y todo practicado con una sonrisa, fue la manera más simple de demostrarme que el aikido no se entrena, se disfruta.
Y algo así me sucedió al ver a Shikanai sensei demostrar su habilidad con el Jo.
El detalle, la prolijidad, el esfuerzo, el respeto, la constancia, son todos valores que Shikanai sensei nos mostró a la hora de utilizar armas. Y todo, no solo saltando la barrera del idioma, que a veces separa tanto, sino también con una sonrisa que ya a esta altura se me hizo característica de todos los practicantes.
Como dijo sensei Bull, “Cuando uno tiene algo en la cabeza, una idea, y le intentan enseñar algo diferente, distinto, uno, aun así, vuelve a su idea, y la toma como única y verdadera, y es por eso por lo que cuesta tanto aprender.” Pero aprendí que no hay un solo estilo, una sola verdad; solamente hay un sentimiento, una búsqueda de armonía, y muchas maneras de encontrarlas. Aprendí que no todos los valores se perdieron, y que todavía hay gente que se encarga de inculcarlos. Aprendí que la diferencia puede generar integridad y no violencia. Aprendí que la palabra seminario, es como la gente denomina a la reunión de una gran familia, que busca poder crecer y avanzar compartiendo juntos.
Federico MOVILLA
SHOSHIN Dojo
18-04-2010
Nota: Fede fue uno de los becados por el dojo gracias a la ayuda de todos los que participaron de la clase especial del 13 de marzo, con sensei Guillermo OTERO.
Sumando el hecho de que era mi primera vez en un seminario, junto con recordar que no tenía la entrada estando a 40 minutos de volver a casa y diez de que empiece el seminario, las expectativas que tenia sobre el mismo se basaban en simplemente poder pisar el tatami. Simplemente.
Gracias a Dios, como tantas veces antes el aikido y su gente se encargo de darme a entender, que había subestimado la magnitud de lo que me esperaba.
Capaz, estando acostumbrado a la vida de hoy en día, fui como el principiante, que al ver el bokken por primera vez, se emociona y no puede evitar sentirse aquel samurai de las películas, el de la armadura llena de dragones rojos y pelo recogido en una cola de caballo. Porque así me emocione yo al ver tanta gente rindiéndole respeto no sólo a O¨Sensei , no sólo a los senseis con los que compartimos, sino también a los compañeros, al tatami, y a los ukes como yo, que más de una vez entorpecemos una técnica. El silencio que se formo cuando Sakanashi sensei abrió el seminario, poder ver gente de tantas edades, tantas características, tantos estilos, tantas maneras de ver el aikido, practicando al unísono, disfrutando del hecho de poder compartir, demostrando que en la diferencia reside el aprendizaje, que el compartir con gente distinta nos hace íntegros, insisto en que fue uno de las mas lindas lecciones que me enseño el aikido.Era la primera vez que escuchaba hablar sobre la armonía no solo en los movimientos, sino también con el universo y con uno mismo, y ver al Sensei practicar me hizo percatarme de por qué se denominan artes marciales. Verlo soltarse de 4 personas que le agarraban el brazo, tirarlos al suelo, y todo practicado con una sonrisa, fue la manera más simple de demostrarme que el aikido no se entrena, se disfruta.
Y algo así me sucedió al ver a Shikanai sensei demostrar su habilidad con el Jo.
El detalle, la prolijidad, el esfuerzo, el respeto, la constancia, son todos valores que Shikanai sensei nos mostró a la hora de utilizar armas. Y todo, no solo saltando la barrera del idioma, que a veces separa tanto, sino también con una sonrisa que ya a esta altura se me hizo característica de todos los practicantes.
Como dijo sensei Bull, “Cuando uno tiene algo en la cabeza, una idea, y le intentan enseñar algo diferente, distinto, uno, aun así, vuelve a su idea, y la toma como única y verdadera, y es por eso por lo que cuesta tanto aprender.” Pero aprendí que no hay un solo estilo, una sola verdad; solamente hay un sentimiento, una búsqueda de armonía, y muchas maneras de encontrarlas. Aprendí que no todos los valores se perdieron, y que todavía hay gente que se encarga de inculcarlos. Aprendí que la diferencia puede generar integridad y no violencia. Aprendí que la palabra seminario, es como la gente denomina a la reunión de una gran familia, que busca poder crecer y avanzar compartiendo juntos.Federico MOVILLA
SHOSHIN Dojo
18-04-2010
Nota: Fede fue uno de los becados por el dojo gracias a la ayuda de todos los que participaron de la clase especial del 13 de marzo, con sensei Guillermo OTERO.
miércoles, abril 14, 2010
Consejos de un aikidoka para vivir bien
Texto tomado de un e-mail de sensei BULL de febrero de 2007:
1. No se quede con sentimientos de odio en el corazón, cada uno actúa según su naturaleza y limitaciones. Sólo aprenda a conocer quien va a incitar el odio para evitar repetir el error, pero líbrese de este sentimiento tan rápidamente como cuando aparece.
2. Evite al máximo las preocupaciones. Cada una de ellas, se refleja en su cuerpo, en su mente, y en sus emociones. Ellas obstaculizan el fluir de su interconexión con el Universo. Así como en el Aikido, enfocarse en un punto es la mejor manera de abrir su guardia para otros ataques.
3. Procure vivir de la forma más simple posible así como son las técnicas de Aikido, cuanto más corto y puro el movimiento, tanto mejor.
4. Procure ser lo más generoso posible en su vida, como debe ser el uke en el dojo de Aikido, al ofrecer su cuerpo y energía para que nage pueda mejorar.
5. Procure disminuir sus expectativas sobre el futuro. Disfrute la satisfacción de haber dado lo máximo de usted. Esto es suficiente, el resultado no depende sólo de usted, sino de la voluntad del Universo. Así cuando usted haga una técnica, ejecute el movimiento correcto, y espere que las fuerzas de la Naturaleza produzcan el resultado.
6. No deje de ejercitar todo su potencial que el Universo le dio, pero sólo éste, libérese de deseos creados por sus necesidades de superar el sentimiento de inferioridad. Así como hace en el día a día del Dojo, procure el perfeccionamiento constante, librándose de las cosas que crean obstáculos, para su expresión. Esto es el verdadero misogi.
7. Cultive el buen humor ...como en el Aikido sin relajación las técnicas son imposibles. Busque vivir relajado y de buen humor.
Wagner Bull
1. No se quede con sentimientos de odio en el corazón, cada uno actúa según su naturaleza y limitaciones. Sólo aprenda a conocer quien va a incitar el odio para evitar repetir el error, pero líbrese de este sentimiento tan rápidamente como cuando aparece.
2. Evite al máximo las preocupaciones. Cada una de ellas, se refleja en su cuerpo, en su mente, y en sus emociones. Ellas obstaculizan el fluir de su interconexión con el Universo. Así como en el Aikido, enfocarse en un punto es la mejor manera de abrir su guardia para otros ataques.
3. Procure vivir de la forma más simple posible así como son las técnicas de Aikido, cuanto más corto y puro el movimiento, tanto mejor.
4. Procure ser lo más generoso posible en su vida, como debe ser el uke en el dojo de Aikido, al ofrecer su cuerpo y energía para que nage pueda mejorar.
5. Procure disminuir sus expectativas sobre el futuro. Disfrute la satisfacción de haber dado lo máximo de usted. Esto es suficiente, el resultado no depende sólo de usted, sino de la voluntad del Universo. Así cuando usted haga una técnica, ejecute el movimiento correcto, y espere que las fuerzas de la Naturaleza produzcan el resultado.
6. No deje de ejercitar todo su potencial que el Universo le dio, pero sólo éste, libérese de deseos creados por sus necesidades de superar el sentimiento de inferioridad. Así como hace en el día a día del Dojo, procure el perfeccionamiento constante, librándose de las cosas que crean obstáculos, para su expresión. Esto es el verdadero misogi.
7. Cultive el buen humor ...como en el Aikido sin relajación las técnicas son imposibles. Busque vivir relajado y de buen humor.
Wagner Bull
Martes 13 de abril, 2010
Después le agregamos ukemi.
A partir de ahi, kokyunage saliendo y entrando con el cuerpo.
Para terminar, la misma forma de llegar al nikkyo, pero agregando sankyo y variación de shime.
Nos vemos el jueves, o el fin de semana en el seminario.
Saludos a todos
lunes, abril 12, 2010
Sábado 10 de abril, 2010
Hicimos kumi-tachi. Mariano, Peter, Ale, Luciano y yo. Ataque de shomeuchi y defensa primero bloqueando y cerrando con yokomenuchi. Después cambiamos a kotegaeshi o ikkyo o nikkyo, según quedara la mano. Y al final, tratamos de hacer lo mismo que con el yokomenuchi, pero sin llegar a bloquear, sólo con la intención de irimi.
No sacamos fotos, pero sí tomamos un refrigerio al final. Lástima que se lo perdieron.
viernes, abril 02, 2010
Jueves 1 de abril, 2010
RYOTE DORI KOKYUNAGE
KAKARI GEIKO: Adriano, Laura, Ale, Gabi, Juan Cruz, Julián y Luciano
KAKARI GEIKO: Adriano, Laura, Ale, Gabi, Juan Cruz, Julián y Luciano
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