Título original: “Overcoming Barriers to Training” by Joe Cavazos, publicado en Aikido Journal, traducido por Daniel NEVES
“No dejes que las cosas que no puedas hacer eviten que hagas las cosas que puedes hacer.” – John Wooden.John Wooden fue uno de los más grandes entrenadores de basketball universitario de todos los tiempos. Entrenó al increíble equipo de los UCLA Bruins y casi todos los años en que estuve entrenado su equipo ganó el campeonato de la NCAA. La mayoría de los jugadores de basketball en los equipos de su universidad llegaron a jugar en el más alto nivel del deporte – la NBA.
Mi entrenador de basketball de la secundaria solía decirme, “¡Dejá de inventar excusas!” La cita de John Wooden está expresada de manera más elocuente, pero ambos hombres estaban enviando el mismo mensaje. Mi entrenador de la secundaria, Roy Garcia, fue una de las personas más influyentes, quitando a mis padres, que me ayudaron a formar la persona que soy hoy. Por supuesto, son mis decisiones y acciones que tomé y continuó tomando las que determinando mi camino en la vida y las consecuencias.
¿Qué tiene que ver esta analogía con el aikido? Mainichi no keiko – ¡y todas las excusas que he escuchado a lo largo de mis años de aikido cuando preguntados mis compañeros y alumnos de aikido no pueden lograr entrenar! Ellos han utilizado la excusa de cosas que no pueden hacer para evitar que puedan ir a entrenar. Cuando veía a mi sensei, el fallecido Bill Sosa, en los seminarios que dictaba, la primera cosa que me preguntaba era qué tan seguido estaba entrenando.
Cuando comencé a entrenar aikido, el instructor solía enseñarnos que aikido es un “camino de vida”. He escuchado a muchos estudiantes recitar este mantra cuando se les pregunta en su primer examen de kyu, “¿Qué es el aikido para vos?” Luego nunca los volvía a ver otra vez en el dojo, a algunos de ellos nunca! En 2007 celebré 10 años de haber abierto mi propio dojo. Cualquier instructor de aikido que ha estado en el negocio por más de 10 años habrá visto cientos, si no miles de potenciales alumnos de aikido pasar a través de su puerta, quedarse un tiempo, y luego irse. Casi cada uno de esos estudiante disfrutó los beneficios del aikido pero cada uno de ellos encontró una razón para evitar el estudio continuado del arte. Puede que aikido fuera muy difícil, su progreso muy lento, que el entrenamiento estuviera interfiriendo con otra área de sus vidas, que se lesionaran, que el costo fuera muy alto, que encontraran que aikido no funcionaba para ellos en un altercado, etc.
Las artes marciales no son para todos. Si fueran fáciles cada estudiante que hubiera pasado la puerta estaría aún hoy en aikido y sería un candidato instantáneo para cinturón negro. No espero que el aikido sea para todos. Tengo expectativas de que un cierto número de alumnos no dure al año. Honestamente agradezco a cada uno de esos ex-alumnos que han venido y se han ido. Gracias a ellos, los alumnos serios han tenido la oportunidad de seguir estudiando. Aquellos estudiantes ayudaron a pagar el alquiler y utilidades para los muy pocos que han continuado entrenado a través de los años. Nos han dado la oportunidad de trabajar con ukes de diferentes alturas, pesos, estructuras corporales, ataques y actitudes. Esto nos ayudó a forjar nuestro aikido en lo que es hoy.
Los que realmente me importan son aquellos estudiantes que han estado en aikido por muchos años, tiene alguna graduación (nidan o más), y luego misteriosamente dejaron el arte. Encontraron algo más en sus vidas que llenó el espacio que el aikido solía llenar o encontraron una razón para dejar de entrenar. Esto me ha llevado a una teoría: creo que la mayoría de los alumnos de aikido está buscando una razón para dejar. Buscan excusas para no venir a clases: estaba lloviendo, hacía frío, me dolía la espalda (reemplazar por otra parte del cuerpo), mi hakama estaba roto, mi uniforme no estaba lavado, etc. Como un instructor de aikido, es mi tarea anular la razón que tenga un estudiante para dejar, o mejor, crear una razón para que el alumno continúe viniendo a clase. Puede ser que este sea el trabajo real de cualquier instructor de artes marciales, crear una razón para venir a entrenar. Tal vez no sea suficiente tener una técnica impecable, si no tenemos estudiantes que puedan utilizarla.
Volviendo a la idea de las excusas por no venir a clase, aprender a entrenar con dolor o lesiones menores es parte del entrenamiento de las artes marciales. Si te duelen tus dedos, aprende a continuar entrenando con el dolor. Si te duelen tus hombros, aprende a caer en esa situación. Si te duele la espalda, aprende a moverte con tu espalda rígida. Podrías aprender algo sobre ti mismo cuando trabajes con el dolor. “No dejes que las cosas que no puedes hacer eviten que hagas las cosas que puedes hacer.” Es más que sólo intentar encontrar la excusa para no venir a clase, es tratar de encontrar la solución para entrenar diariamente – mainichi no keiko. Parte de este entrenamiento es la mejora personal y encontrar las limitaciones del cuerpo – física y mentalmente. Cuando sabes cuales son tus limitaciones, el próximo paso es sobrepasar esas limitaciones. Sólo puedes encontrar esto a través del entrenamiento diario.
Los shihanes de más alto nivel de hoy entrenaron con dolor, por largas horas, sobrepasaron todas sus limitaciones para convertirse en lo que son hoy. Estoy muy seguro de que muchos de los “guerreros” de hoy nunca hubieran logrado pasar por el “dojo del infierno” de O´Sensei como nuestros shihanes lo hicieron. Nuestros actuales aikidokas hubieran encontrado una excusa para no estar ahí. Quisiera agradecerle a esos shihanes que viven hoy que continúan entrenando para tener algo que pasarnos a nosotros, Estaré ahí –sin excusas!
Houston, Texas
Un alumno de Hiroshi Kato Sensei (Suginami Aikikai)
jycavazos@yahoo.com
www.freewebs.com/acst
No hay comentarios.:
Publicar un comentario