Bueno, les cuento mi experiencia personal en el aikido. Empecé hace casi 6 años en el Ateneo Popular de Versailles. Aunque había pasado por otras disciplinas, desde full contact 1 año y tai chi chuan 3 años, buscaba un arte marcial que no fuera el clásico combate de golpearse sin parar. Buscaba un arte marcial que fuera de defensa personal, que sirviera para estar en buen estado físico, debido a que mi carrera de medicina me mantenía todo el tiempo sentado estudiando y con bastante stress. Buscaba algo mas, no sabía bien qué era, pero buscaba algo más. Recuerdo mi inicio en el APV. Me sorprendió, la forma de caer y giros que hacían los practicantes. Otra cosa que me gustó mucho y que sigo trabajándolo es lo de ser agradecido por cada cosa que sucede durante la práctica, el buen humor y el respeto hacia cada cosa y persona, cosas que en nuestra sociedad cada día se les da menos importancia.
Descubrí en el aikido algo que me sorprendió mucho, que es lo que denomino el arte del combate, donde se veía un practicante atacado por 4 personas y al practicante relajado, en armonía resolviendo cada situación, me encantó.
Con el tiempo aprendí a caer, soporté los moretones, y los dolores musculares. En los primeros momentos visitábamos mucho otros dojos con los que adquirí grandes amigos y otras formas de práctica y estilos.
Luego de estos años me acerqué mucho a la lectura de libros de maestros como Sensei Bull y Sensei Tohei. que me abrieron la mente y lentamente me la siguen abriendo. Trato de aprovechar cada cosa como si fuera la primera vez, donde cada cosa se puede mejorar y pulir. Trato de usarlo en conflictos diarios, situaciones diversas, en la medicina, cirugía y en los pacientes. Queda mucho por aprender, compartir y aplicar.
Un especial agradecimiento a mi Maestro y todos mis compañeros, a todos por igual y de manera diferente.
Mariano SARTORI
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